Documentación

¿Por qué las NIC?

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(*) CPC. Carlos Valdivia Loayza

Recientemente han aparecido en algunos medios de comunicación diversos comentarios en contra de la aplicación de las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC) en la preparación de información financiera en el Perú. En particular, se ha llegado al extremo de decir que los ajustes generados por la vigencia de la NIC 12 (modificada) van a producir pérdidas a las empresas.

El presente artículo pretende reflexionar respecto a estas afirmaciones. En primer lugar ¡qué bueno sería que las normas contables generaran resultados (pérdidas o utilidades) en las empresas! Así, el problema económico del país estaría resuelto con sólo dictar normas contables para que las empresas reflejen utilidades.

Lamentablemente, eso no es posible porque la contabilidad no crea ganancias ni pérdidas sólo las reconoce como si fuera una fotografía de la situación económica y financiera de las empresas. Siguiendo con el ejemplo de la fotografía, muchos de nosotros recordamos la evolución que en los últimos años se ha vivido en el campo. De fotos distorsionadas hoy es posible obtener imágenes que reflejan mejor la realidad de lo que se podía lograr antaño. De la misma manera, la contabilidad está siendo mejorada con la aplicación de nuevas normas desarrolladas por expertos internacionales que identifican con mayor precisión las transacciones o hechos económicos y su mejor registro contable.

Si el retrato de un amigo nos demuestra una imagen desmejorada es poco probable que culpemos a la máquina fotográfica. Nos interesaremos primero por conocer su estado de salud. Del mismo modo, si lo que deseamos es obtener información fidedigna de la empresa no se debería seguir aplicando prácticas contables superadas, sino reconocer su realidad económica con la mejor normatividad contable que son las NIC.

La aplicación de la NIC 12 obliga a reconocer el impuesto diferido por el excedente de revaluación. La crítica es que dicho impuesto diferido recién tendría efectos en caso de venderse el bien revaluado, lo cual puede tardar muchos años. Según estos críticos, se estaría afectando indebidamente el patrimonio de la empresa.

Frente a esta crítica cabe preguntarse si la totalidad del excedente de revaluación le pertenece a los accionistas. A ellos les corresponde el excedente de revaluación neto, es decir deducidas las obligaciones tributarias que se deriven por la disposición del mayor valor de los activos que le dieron origen. El siguiente ejemplo pretende aclarar estos conceptos.

Una empresa en el año 1 revalúa sus activos y genera un excedente de revaluación de 10 u.m. En el año 2, se vende dichos activos al valor revaluado, generando un impuesto a la renta de 3 u.m., porque el mayor valor por revaluación no es costo computable para efecto del impuesto a la renta. En consecuencia, los accionistas se van a quedar con 7u.m. (10 – 3). Por lo tanto, es éste monto y no el total del excedente el que debe formar parte del patrimonio contable.

Por consiguiente lo que la NIC pretende es reconocer el derecho de los accionistas sobre el excedente neto de los efectos presentes o futuros por la disposición o depreciación de los activos que le dieron origen. Presentar la información de otra manera sería "inflar" injustificadamente esa partida. Paralelamente, el hecho de que en vez de venderlo en el año 2, se venda en el año 20 no elimina la obligación tributaria. En el caso de que en el futuro cambiaran las disposiciones tributarias, la NIC contempla que todos los años se revisen los impuestos diferidos de acuerdo con la normatividad vigente. Debe primar el principio de que si se contrae una obligación ésta debe registrarse independientemente de su plazo.

En ese sentido, considero injustos los comentarios de que se va a perjudicar al patrimonio de las empresas y a los indicadores financieros por aplicación de las NIC. Una de las cualidades de la contabilidad es su neutralidad pues no tiene interés en perjudicar ni beneficiar a nadie y sólo busca la información financiera transparente. Quienes buscan alterar esa situación olvidan que en ella se sustenta la confianza de los inversionistas, entidades financieras, acreedores, trabajadores y usuarios en general de dicha información financiera.

En muchas ocasiones he leído con simpatía el interés de los empresarios por la competitividad de sus compañías y su inserción en la economía global. Justamente la implementación de las NIC responde a la búsqueda de armonizar la información contable a nivel mundial. Sin esta igualdad de criterios, la Contabilidad deja de ser el lenguaje que facilite los negocios internacionales y la incorporación a dicha economía global. Una prueba de ello es que la asociación de Bolsas Mundiales (IOSCO) está promoviendo la aplicación de las NIC a nivel mundial. Hoy más de 120 países las reconocen y más de 2 millones de contadores las están aplicando.

Finalmente, los empresarios deben tener la seguridad de que los contadores públicos peruanos, no tienen ningún ánimo de generar problemas a las empresas. Al contrario, se sienten parte de ellas y trabajan para ellas. El interés al exigir el cumplimiento de las NIC es proporcionar información correcta para tomar las mejores decisiones que permitan el éxito de las empresas peruanas.

(*) Miembro del Comité de Asesoramiento del Consejo Normativo de Contabilidad