CRECIMIENTO ECONÓMICO CON
BIENESTAR SOCIAL
En los últimos años el Perú ha experimentado un desempeño económico y social
remarcable. En el 2010, año en que registró un crecimiento de 8.8%, el
Producto Bruto Interno (PBI) en dólares ascendió a US$ 154,000 millones,
monto que duplica las cifras de PBI del 2005 y triplica las del año 2000.
En el periodo 2006-2010, el PBI creció a un ritmo promedio anual de 7.2%, el
mayor registro desde el quinquenio 1961-1965, a pesar de haber atravesado
por la peor crisis internacional desde la Segunda Guerra Mundial. Los
principales motores del crecimiento fueron la inversión privada y las
ganancias de productividad.
El PBI per cápita, entretanto, se expandió en los últimos años a su mayor
ritmo promedio anual desde los años cincuenta y cerró el 2010 en alrededor
de US$ 5,224, monto que representa un incremento de 83% respecto al año
2005.
Asimismo, el crecimiento de la economía peruana se ubicó por encima del
promedio de la región, situándose entre los países de expansión más rápido
en el mundo.
Este crecimiento económico se ha traducido en una importante reducción de la
pobreza en el país, que pasó de 48.7% en el 2005 a 31.3% en el 2010, y en la
generación de empleo descentralizado: A nivel nacional se crearon cerca de
2.3 millones de nuevos empleos en el último quinquenio.

MÁS EMPLEO Y MENOS POBREZA
El importante crecimiento económico que ha experimentado el Perú en el
último quinquenio, de 7.2% en promedio al año, se ha traducido en el
bienestar social de la población.
La pobreza en el país, por ejemplo, se redujo de 48.7% en el año 2005 a
31.3% en el 2010, en tanto la pobreza extrema pasó de 17.4% a 9.8% en el
mismo periodo.
Y respecto a América Latina, el Perú destaca entre las naciones con mayor
reducción de la pobreza y mayor avance en el Índice de Desarrollo Humano
(IDH), indicador elaborado por las Naciones Unidas.
El crecimiento económico contribuye a reducir la pobreza principalmente de
dos maneras. La primera, a través del aumento del empleo, que genera mayores
ingresos familiares; y la segunda, mediante mayores ingresos fiscales
producto de la mayor actividad económica, lo que permite elevar el
presupuesto descentralizado para programas sociales, inversión en
infraestructura y, en general, apoyo a la población más vulnerable.
En cuanto al empleo, el crecimiento económico se tradujo también en la
generación de puestos de trabajo descentralizados y, en el último
quinquenio, a nivel nacional se crearon cerca de 2.3 millones de nuevos
empleos.
En empresas de 10 o más trabajadores, el empleo creció 23.7% entre los años
2006 y 2010, destacando la expansión de este indicador en jurisdicciones
como Piura (45.2%), Puno (40.9%) y Huancayo (37.8%).
Por otro lado, en Lima Metropolitana el empleo adecuado superó, por primera
vez desde que se cuenta con esta información, el 50% de la PEA total.
Además, el ingreso promedio mensual en Lima Metropolitana se incrementó
16.4% entre los años 2005 y 2010 mientras que el ingreso promedio a nivel
nacional lo hizo en 41.5% en el mismo período.

